Arte en Resistencia
Con más de 300 obras pictóricas, Jacobo Silva Nogales (Comandante Antonio), preso político en el penal de máxima seguridad de La Palma, ha conseguido producir un exquisito acervo artístico que ha sido reconocido por no pocos críticos de arte a nivel nacional e internacional. En tan sólo seis años, desde su detención, Jacobo logró sobresalir como un pintor destacado, cuya obra tiene un valor que ha llegado a trascender el ámbito de lo estético, para llegar a lo político y social, posicionándose como un referente amplio en la lucha por la universalización de la cultura popular y la resistencia.
Alguna vez alguien le preguntó a Jacobo si era pintor de caballete, a lo que él se apresuró a responder que no, que él era pintor de lavabo, ya que en su celda de dos por tres metros, el único espacio donde podía sostener sus bastidores era en el rincón del lavabo; y es que Jacobo no ha contado con todas aquellas facilidades con las que el pintor tradicional desarrolla su obra; por el contrario, él ha tenido que sobrevenir las más difíciles condiciones, produciendo arte detrás de las rejas de una cárcel de máxima seguridad como lo es el CEFERESO de la Palma, en donde incluso la diversidad en el color es considerada subversiva y el único color que se puede percibir es el gris monótono de los muros y paredes que están diseñadas para volver locos a los reos. Un par de tazos, de aquellos que vienen en las bolsas de frituras, funcionaron para Jacobo como las más perfectas espátulas; logró hacer ricas texturas con el polvo del entorno, con pequeños pedazos de pared, piedras y fierros. En el 2002, después de estar dos meses en huelga de hambre, Jacobo sufrió una pérdida de cabello, el cual terminó plasmado en un cuadro cuya textura formaba con bultos de cabello la palabra "libertad".
Así, desde uno de los rincones más obscuros de este sistema, coartada su libertad y violada su integridad física, Jacobo materializó la imagen estética de la lucha de clases en una serie de temas y contenidos que van desde su tortura y detención arbitraria, los efectos secundarios de la cárcel, la militarización, la explotación y la opresión, hasta la resistencia del pueblo, el humanismo de la revolución, y el amor incondicional al pueblo oprimido. Aquel que ha visto su obra, diría que sólo quien ha vivido en carne propia la lucha popular y sufrido la represión del estado, sería capaz de producir lo que Jacobo ha logrado con su trabajo pictórico.
Pero, ¿quién es Jacobo Silva y por qué está preso? Él, junto con su esposa Gloria Arenas Agis, fueron detenidos arbitrariamente con violencia y con total irrespeto a las garantías constitucionales en octubre de 1999; fueron sometidos a un juicio ilegal ignorando el debido proceso establecido en el derecho penal nacional e internacional; fueron torturados y obligados a firmar papeles que después serían presentados como declaraciones autoinculpatorias; ¿el motivo? El haber sido miembros de la dirigencia nacional y fundadores del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI), una organización político-militar que lucha por la construcción y la defensa del poder popular, entendido como "el ejercicio de la soberanía popular" por medio la construcción de "un poder de lucha permanente, democrático, colectivista pero respetuoso de la individualidad, autogestivo y que impulse el espíritu autodefensivo, rebelde, organizativo y soberano del pueblo".
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